Entrenamiento

Sprint vs Interval Training en Fútbol

 El fútbol es un deporte físicamente exigente que requiere la repetición de muchas actividades diversas como trotar, correr y esprintear (5), (33), (42), (45). Los estudios de análisis de partido (Match Analysis) también han demostrado que el fútbol les exige a los jugadores a producir acciones máximas o casi máxima de corta duración repetidamente con períodos breves de recuperación (40), (45). Por estas razones, el entrenamiento del fútbol debe incluir normalmente ejercicios físicos orientados a intensificar el fitness aeróbico y la capacidad de sprints repetidos (RSA, repeated-sprint ability).

Un fitness aeróbico alto ayuda a la recuperación durante el ejercicio intermitente de alta intensidad, típico del rendimiento y del entrenamiento del fútbol (37). Similarmente, la resistencia específica de fútbol, medida a través del Yo-Yo test de recuperación intermitente (YYIRT, Yo-Yo Intermittent Recovery Test), se ha encontrado que se relaciona a la cantidad de actividad de alta intensidad desarrollada durante un partido de fútbol (27). Un estudio de Helgerud y cols. (19) también ha mostrado que el entrenamiento intervalado aeróbico de alta intensidad es una estrategia de preparación eficaz para mejorar el fitness aeróbico de jugadores de fútbol, sin efecto negativo sobre la fuerza, potencia o rendimiento del sprint. Sus resultados han sido confirmados por Impellizzeri y cols. (23) y McMillan y cols. (32) quienes han demostrado que el entrenamiento intervalado aeróbico, usando tanto ejercicios específicos como genéricos, es igualmente eficaz en la mejora del fitness aeróbico y de la resistencia específica del fútbol.

Los ejercicios basados en RSA son caracterizados por varios sprints entremezclados con períodos breves de recuperación. Tal ejercicio resulta en respuestas metabólicas similares a las que ocurren durante los partidos reales, como una disminución en el pH muscular, fosfocreatina y ATP, la activación de la glucólisis anaeróbica y un envolvimiento significativo del metabolismo aeróbico (36), (40), (46). Por esta razón, el uso de ejercicios basados en RSA para el entrenamiento y la evaluación de atletas de deportes de equipo,  está aumentando (40). Varios estudios han demostrado que el entrenamiento de sprint consistente en esfuerzos de corta duración máximos o casi máximos (5 a 30 segundos), puede producir mejoras en la capacidad para repetir varias series del ejercicio anaeróbico (8), (11), (30), (34). En suma, el entrenamiento de sprint también puede ser eficaz en la intensificación del VO2máx y en la actividad de las enzimas aeróbicas (8), (11), (18), (29), (30), (35), (38). Aunque la mayoría de los estudios previos fueron realizados en sujetos sedentarios o moderadamente entrenados (disminuyendo así su validez externa con respecto a una población muy entrenada), estas investigaciones apoyan la efectividad del entrenamiento de sprint para mejorar ambas capacidades aeróbicas y anaeróbicas.

Un estudio (36) ha establecido la validez de la estructura de un test de RSA de carrera ida y vuelta (seis sprints de ida y vuelta de 40 m entremezclados con 20 segundos de recuperación), demostrando una relación moderada entre el tiempo total para completar el test de RSA y la distancia de la carrera de alta intensidad durante un partido de fútbol. En realidad, estos autores demostraron una correlación significativa entre el rendimiento en este test de RSA y la distancia cubierta de la carrera de alta intensidad o sprint durante partidos oficiales en jugadores de fútbol profesionales. Estas correlaciones significativas confirman que durante este test de RSA, las capacidades físicas realmente exigidas durante las fases de alta intensidad de un partido, están envueltas. Es más, ya que este test incluía sprints de ida y vuelta, las contracciones musculares requeridas para desacelerar y reacelerar la masa corporal, pueden potencialmente ser beneficiosas para mejorar la potencia muscular y la capacidad para cambiar de dirección (28). Por lo tanto, el protocolo del test de RSA usado por Rampinini y cols. (36) podría ser considerado un ejercicio de entrenamiento apropiado para los jugadores de fútbol.

Pero no ha habido ningún estudio que haya comparado los efectos del entrenamiento intervalado aeróbico y el entrenamiento basado en RSA en jugadores de fútbol. La excepción a esto, es el estudio del doctor Franco M. Impellizzeri y colaboradores (International Journal of Sports Medicine; 29(8): 668-674; 2008), quienes compararon los cambios inducidos por estas dos modalidades de entrenamiento sobre la potencia aeróbica, resistencia específica del fútbol, capacidad de salto y de sprint, y RSA. Ellos plantearon la hipótesis de que comparado al entrenamiento intervalado aeróbico, el entrenamiento de RSA induciría cambios positivos similares en el VO2máx y la resistencia específica del fútbol, pero mayores mejoras en el salto, el sprint y el RSA.

Desarrollo del Estudio de Impellizzeri.

Se reclutaron cuarenta y dos jugadores de fútbol juveniles de un equipo profesional (n = 22, edad 17.3±0.6 años, masa corporal 71±5.6 kg, altura 179.3±4.8 cm, % grasa corporal 9.3±2.7%) y jugadores amateur de un equipo de primera categoría (n = 20, edad 24.3±5.4 años, masa corporal 76.5±5.4 kg, altura 179.4±4.8 cm, % de grasa corporal 11.0±3.8%). No se encontraron diferencias en los resultados de un test de base entre los dos equipos (datos no mostrados). A fin de ser incluidos en el estudio, los sujetos tenían que 1) participar en al menos 90% de las sesiones de entrenamiento, 2) haber competido regularmente durante la temporada competitiva previa, y 3) tener la autorización médica. Se excluyeron a los arqueros del estudio. Todos los tests de campo se completaron al aire libre en un campo de juego de césped con los jugadores usando botines de fútbol.

Diseño del Estudio

Un diseño experimental longitudinal (pre-test-post-test) de dos grupos paralelos, aleatorizados, fue utilizado. Después de las mediciones de base, se asignaron los sujetos al azar a un grupo de entrenamiento intervalado (ITG) o a un grupo de entrenamiento de RSA (RSG). Como la variable independiente era el 'tipo de entrenamiento', ningún grupo de control fue usado. El estudio duró 12 semanas (de septiembre a diciembre, empezando después del primer partido de la temporada competitiva) y consistió en dos semanas de tests (pre-test), siete semanas de entrenamiento específico (dos veces por semana), una semana de puesta a punto y dos semanas de tests (post-test). No se completaron entrenamientos adicionales de fuerza, potencia y/o entrenamiento pliométrico.

Programas de Entrenamiento

Durante la temporada competitiva, los jugadores entrenaban tres a cuatro veces por semana con sesiones de ~90 min de duración. Dos veces por semana, una parte del entrenamiento se destinaba a la intervención del entrenamiento. Las sesiones de entrenamiento experimentales nunca se realizaron en dos días consecutivos. Para el ITG, el entrenamiento intervalado aeróbico de alta intensidad consistió en 4 series de carrera de 4 minutos al 90 - 95% de la FCmáx (~4000 m por sesión sin recuperación), y con 3 minutos de recuperación activa al 60 - 70% de la FCmáx, según el protocolo de Helgerud y cols. (19). Para el RSG, los entrenamientos consistieron en 3 series de 6 sprints máximos de 40 m de ida y vuelta (~720 m por sesión sin recuperación) con 20 segundos de recuperación pasiva entre los sprints y 4 minutos de recuperación pasiva entre las series. Los sprints de ida y vuelta consistieron en sprints 'all-out' (máximos) (de 40 m) con cambio de dirección de 180º cada 10 m (las primeras 3 semanas de entrenamiento) o cada 20 m (las 4 semanas restantes).

Resultados del Entrenamiento

Antes y después del período de entrenamiento, los sujetos realizaron tres sesiones de prueba en el mismo orden: dos sesiones para los tests de campo (separados por al menos 2 días) en la primera semana, y una sesión para los tests de laboratorio en la segunda semana. Se evaluó la masa corporal, la altura, y la composición corporal de los jugadores usando las técnicas antropométricas estándares (24). Antes de cada sesión de prueba, se les dijo a los sujetos que no comieran durante al menos tres horas antes de la evaluación y no beber café o bebidas que contienen cafeína durante al menos ocho horas antes de la evaluación física. Se completaron los tests en el mismo momento del día, con operadores que no sabían la asignación de cada sujeto.

Medición de la capacidad y potencia aeróbica

Durante la segunda semana, el VO2máx fue determinado usando un test de carrera incremental en una cinta ergométrica motorizada (Saturn 4.0, h/p/Cosmos Sports & Medical GmbH, Nussdorf-Traunstein, Germany) a una inclinación del 1%. Después de 3 minutos a 8 km·hs-1, el test empezaba a 9 km·hs-1, y la velocidad era aumentada por 1 km·hs-1 cada 1 minuto, de tal manera que se alcanzaba el agotamiento en 8 - 12 minutos. El alcance del VO2máx fue considerado como el logro de al menos dos de los siguientes criterios: 1) un plateau en el VO2 a pesar del aumento de la velocidad, 2) un coeficiente del intercambio respiratorio sobre 1.10, y 3) una FC de ±10 latidos·min-1 de la FCmáxima-edad (220 - edad) (20). Los gases expirados fueron analizados usando un sistema respiro-a-respiro automatizado (VMAX29, Sensormedics, Yorba Linda, CA, EE.UU.).

El punto de compensación respiratorio (RCP) se descubrió combinando tres métodos comunes para la determinación de umbrales de intercambio de gas como es descrito por Gaskill y cols. (15): 1) equivalente ventilatorio, 2) CO2 excesivo, y 3) método de pendiente del V. Por lo tanto, el RCP fue determinado como la intensidad correspondiente a 1) un aumento en Ve/VO2 y Ve/VCO2, 2) la segunda elevación sostenida en el CO2 excesivo, y 3) el segundo aumento en la pendiente del VCO2 vs el trazo del VCO2. RCP se descubrió por dos investigadores experimentados independientes. Si el VO2 en el RCP determinado por los dos investigadores estaba dentro del 3%, el valor promedio de los dos investigadores era usado. Cuando la diferencia excedía un 3%, un tercer investigador experimentado era solicitado para determinar el RCP. El tercer valor entonces se comparaba con aquellos de los operadores iniciales. Si el valor del tercer operador estaba dentro del 3% de ambos investigadores iniciales, entonces esos dos valores eran promediados.

Test de resistencia específica de fútbol

En el primer día de la evaluación, los jugadores completaron la versión nivel uno del YYIRT (27). Todos los jugadores ya estaban familiarizados con los procedimientos de la evaluación ya que era parte de su programa usual de valoración de su fitness. El YYIRT consistió en carreras de ida y vuelta de 20 m realizadas a velocidades crecientes con 10 segundos de recuperación activa entre las carreras hasta el agotamiento. Las señales de audio del YYIRT estaban registradas en un CD (www.teknosport.com, Ancona, Italia) y eran transmitidas usando un reproductor de CD portátil (Philips, Az1030 CD player, Eindhoven, Holanda). El final del test era considerado cuando el participante no alcanzaba la línea de meta dos veces en un tiempo (evaluación objetiva) o él se sentía incapaz de completar otro tramo de ida y vuelta a la velocidad dictada (evaluación subjetiva). La distancia cubierta total durante el YYIRTL1 (incluso el último ida y vuelta incompleto) era considerada como la marca de la prueba (3).

Salto Vertical

Los saltos con contramovimento (CMJ) y los saltos desde sentadilla (SJ) fueron medidos 30 minutos antes del protocolo de cinta ergométrica, usando una plataforma de fuerza (QuattroJump, Kisler, Winterthur, Suiza). Los sujetos trotaron durante 10 minutos en una cinta ergométrica motorizada antes de la evaluación y luego se realizó un CMJ submáximo autoadministrado (2 - 3 repeticiones) como práctica y un precalentamiento específico adicional. Ningún ejercicio de estiramiento se permitió antes del test. Se les pidió a los sujetos mantener sus manos en sus caderas para prevenir la influencia de los movimientos del brazo sobre el rendimiento del salto vertical y evitar la posibilidad de variaciones en la coordinación confundiendo esta variable. Cada sujeto realizó al menos cinco máximos CMJ y SJ, empezando desde una posición de pie, con 2 minutos de recuperación en el medio. Se les pidió a los jugadores saltar tan alto como fuera posible. La altura promedio de salto de los tres mejores saltos fue utilizada para el análisis estadístico.

Test de Sprint

En el segundo día de evaluación, después del precalentamiento de unos 15 minutos de carrera de baja intensidad y de andar a zancadas, seguido de tres sprints de 10 m submáximos, los jugadores realizaron tres sprints de 10 m máximos (cada uno separado al menos por 2 minutos de recuperación). Se registraron los tiempos de sprint usando un sistema de fotocélulas (Microgate, Bolzano, Italia) y el mejor tiempo de sprint se usó para los análisis estadísticos.

Test de capcaidad de sprints repetidos de ida y vuelta

En la misma sesión, después de aproximadamente 45 minutos, los sujetos completaron una re-entrada en calor de carrera y andar en zancadas de 10 minutos de baja intensidad, seguidos por tres sprints de 40 m de ida y vuelta submáximos (20 + 20 m). Para medir el RSA, se utilizó una prueba consistente de seis sprints de 40 m (20 + 20 m). Los jugadores empezaban desde una línea, esprinteaban por 20 m, tocaban una línea con un pie y luego regresaban a la línea de salida tan rápido como era posible. Después de 20 segundos de recuperación pasiva, el jugador de fútbol reiniciaba de nuevo. Cada jugador completaba un único test de sprint de ida y vuelta preliminar usando un sistema de fotocélulas (Microgate, Bolzano, Italia). Esta prueba se usó como marca de criterio durante el test subsecuente de sprint de ida vuelta de 6 × 40 m. Después del primer único sprint de ida y vuelta preliminar, los sujetos descansaban durante 5 minutos antes del comienzo del test de RSA. Si el rendimiento en el primer sprint del test de RSA era peor que la marca de criterio (es decir, un aumento del tiempo mayor que un 2.5%), el test era terminado inmediatamente y se le exigía a los sujetos repetir el test de RSA con un esfuerzo máximo después de un descanso de 5 minutos. Cinco segundos antes del comienzo de cada sprint, los sujetos asumían la posición de listos y esperaban la señal de salida. Este test fue diseñado para medir las capacidades de sprint repetido y de cambio de dirección. El tiempo promedio (RSAprom) y el porcentaje de disminución (RSAdism) durante el test de RSA fueron calculados (36). La confiabilidad (error típico expresado como coeficiente de variación) para el mejor tiempo de sprint de ida y vuelta, el tiempo promedio y el porcentaje de disminución, se han reportado de ser 1.3, 0.8 y 25.0%, respectivamente (14). A pesar de la baja confiabilidad del porcentaje de disminución, se incluyó en el análisis estadístico porque la variabilidad entre los sujetos fue más alta que para las otras variables (14).

Resultados

Sujetos

Se asignaron cuarenta y dos jugadores de fútbol al azar en dos grupos de entrenamiento. Dieciséis de estos sujetos (~35% de abandonos) se excluyeron del último análisis debido al fallo de los tests de seguimiento, lesiones, enfermedad o ausencia de más de un 10% de las sesiones de entrenamiento. Ninguna de las lesiones ocurrió durante el entrenamiento experimental o sesión de evaluación. Así, sólo 26 sujetos (edad 21.1±5.1 años, masa corporal 73.2±7.8 kg, altura 178.6±5.0 cm, % de grasa corporal 10.2±3.2%,) fueron incluidos en el último análisis. Las características de referencia de los abandonos no fueron significativamente diferentes de las que completaron el estudio (datos no mostrados). Ninguna diferencia se encontró entre el último grupo de entrenamiento para cualquiera de las medidas de referencia salvo el VO2máx relativo. La proporción de defensores, laterales, mediocampistas, atacantes en el ITG (4, 2, 4, y 3, respectivamente) y en el RSG (5, 3, 3, y 2, respectivamente) fue similar. La proporción de jugadores de inicio y de no-inicio en el ITG no fue diferente del RSG. El tiempo promedio (±SD) y total empleados para jugar los partidos oficiales durante el desarrollo del estudio fue de 431±240 y 5605 minutos para el ITG, y de 423±248 y 5495 minutos para el RSG, respectivamente (p = 0.93).

El Fitness Aeróbico

Ninguna interacción tiempo × grupo se encontró para el VO2máx o el RCP (Tabla 1), indicando ningún efecto del tipo de entrenamiento sobre los parámetros seleccionados del fitness aeróbico. El VO2máx y el VO2 en el RCP significativamente aumentaron de pre- a post- un 5.9% (de 3.96±0.40 a 4.20±0.49 L·min-1; p < 0.001; η2 = 0.482), y un 3.6 % (3.25±0.30 a 3.37±0.41 L·min-1; p < 0.028; η2 = 0.186), respectivamente. El VO2máx y el VO2 en el RCP ajustado por la masa corporal, aumentaron significativamente de pre- a post- un 5.8% (de 54.3±3.1 a 57.4±3.7 mL·kg-1·min-1; p <0.001; η2 = 0.496), y un 3.3% (44.6±3.3 a 46.1±3.6 mL·kg-1·min-1; p = 0.042; η2 = 0.161), respectivamente. El VO2máx y el VO2 en el RCP escalonados por masa corporal elevada a 0.75, significativamente aumentaron de pre- a post- un 5.8% (de 158.4±8.5 a 167.6±11.0 mL·kg-0.75 · min-1; p <0.001; η2 = 0.495), y un 3.4% (130.2±8.5 a 134.5±10.2 mL·kg-0.75 · min-1; p = 0.038; η2 = 0.168), respectivamente.

Puesto que los valores de VO2máx relativos de referencia eran diferentes entre los últimos grupos de entrenamiento, un análisis no intencional adicional fue completado para controlar el efecto del VO2máx de pre-entrenamiento. Por lo tanto, se aplicó el análisis de covarianza (ANCOVA) usando los valores del VO2máx de pre-entrenamiento como covariante. Estos ANCOVAs confirmaron el análisis previo. En realidad, ninguna diferencia en los valores post- se encontró para el VO2máx absoluto y relativo (p> 0.400).

 

Tabla 1. Los efectos del entrenamiento intervalado aeróbico de alta intensidad y el entrenamiento de sprint repetido sobre el fitness aeróbico, y las capacidades de salto y sprint.



Resistencia específica de fútbol

Una interacción significativa grupo × tiempo se encontró en el rendimiento del YYIRT (p = 0.003; η2 = 0.321) ((Fig. 1). El análisis Post-hoc mostró un mayor aumento en el RSG (28.1%) comparado al ITG (12.5%).

El efecto sobre los tests de sprint y tests de salto

Ninguna interacción grupo × tiempo se encontró para los rendimientos de salto y de sprint (Tabla 1). Similarmente, ningún cambio pre- a post- se encontró en la altura del CMJ (de 47.3±3.8 a 47.1±3.5 cm; p = 0.704; η2 = 0.006), potencia del CMJ (de 54.3±4.7 a 54.4±4.8 W · kg-1; p = 0.841; η2 = 0.002), altura del SJ (de 41.3±4.7 a 41.7±3.5 cm; p = 0.570; η2 = 0.014) o potencia del SJ (de 52.5±5.2 a 53.6±4.2 W · kg-1; p = 0.072; η2 = 0.129)

Test de RSA

Interacciones significativas grupo × tiempo (p = 0.006; η2 = 0.28) se encontraron en el tiempo promedio del RSA pero no en el decremento (% de disminución) del RSA (p = 0.364; η2 = 0.034) (Fig. 2). El grupo de RSG mostró una disminución en el tiempo promedio del RSA del 2.1% (de 7.53±0.21 a 7.37±0.17 segundos; p = 0.001), mientras el ITG no mostró mejoras del rendimiento (de 7.42±0.22 a 7.40±0.22 segundos; p = 0.55). El decremento del RSA no cambió entre pre- y post- (de 4.8±2.0 a 4.3±1.6%; p = 0.139).


Fig. 1 Los cambios en el rendimiento de la resistencia específica de fútbol para el grupo de entrenamiento intervalado (ITG) y el grupo de entrenamiento de sprint repetido (RSG).

* * p <0.01; * * * p <0.001; # p <0.01, interacción significativa grupo × tiempo.

 



Fig. 2 Cambios en el test de capacidad de sprints repetidos para el grupo de entrenamiento intervalado (ITG) y el grupo de entrenamiento de sprint repetido (RSG).

* * * p <0.001; #p <0.01, interacción significativa grupo × tiempo.

 

 

 

Discusión sobre los Resultados

Los resultados de este estudio demostraron que la mejora en la potencia aeróbica y en la capacidad fue similar entre los grupos de entrenamiento. Sin embargo, comparado al entrenamiento de intervalos de alta intensidad, el entrenamiento basado en RSA indujo mayores mejoras sobre la resistencia específica de fútbol y RSA. Ninguna estrategia de preparación indujo cualquier efecto sobre la capacidad de salto o de sprint.

Fitness aeróbico

Consistente con la hipótesis del estudio, tanto el entrenamiento intervalado como el entrenamiento basado en RSA indujeron cambios similares sobre el fitness aeróbico. En realidad, las mejoras en el VO2máx y en el RCP fueron similares entre los grupos (~ 6% y 3%, respectivamente). Estos cambios sobre el fitness aeróbico son inferiores que las mejoras encontradas por Helgerud y cols. (19) usando el mismo protocolo de entrenamiento intervalado. Estos autores reportaron grandes aumentos en el VO2máx y en el umbral de lactato (11% y 16%, respectivamente) después de 8 semanas de entrenamiento de carrera intervalada completado al comienzo de la temporada por un equipo de fútbol juvenil. Los cambios actuales sobre el fitness aeróbico son, sin embargo, similares a los reportados por Impellizzeri y cols. (23) (~7% de mejora en el VO2máx y el umbral de lactato) después de 4 semanas de entrenamiento antes del comienzo de una temporada competitiva, usando juegos reducidos y entrenamiento de carrera intervalada. Sin embargo, después de más de 8 semanas de entrenamiento realizado durante el comienzo de la temporada competitiva (como en el presente estudio y en el de Helgerud y cols. (19)), ellos no reportaron ninguna mejora más sobre el fitness aeróbico. Estas diferentes respuestas al entrenamiento están probablemente relacionadas al fitness de la pre-intervención y del nivel de entrenamiento.

Las mejoras en el fitness aeróbico después del entrenamiento de RSA son consistentes con los resultados de estudios previos que usan volúmenes altos de entrenamiento basado en sprint (11), (29), (30), (38). Sin embargo, el volumen de entrenamiento de sprint usado en estos estudios previos (número de sesiones por semana y distancia total) es superior de lo que normalmente se usa en el fútbol. Por ejemplo, los sujetos sanos involucrados en el estudio de Dawson y cols. (11) realizaban tres sesiones de entrenamiento por semana, con cada sesión incluyendo de 22 a 42 sprints a máxima o casi máxima intensidad. En este estudio de Impellizzeri, para aumentar la validez ‘ecológica’, decidimos adoptar un protocolo similar al que actualmente es usado por los equipos (dos sesiones por semana con 18 sprints de ida y vuelta a máxima intensidad cada sesión). Es interesante observar que, a pesar del volumen más bajo de sprints, Impellizzeri encontró mejoras significativas en los parámetros seleccionados del fitness aeróbico en el grupo RSG. El presente protocolo de RSA (proporción trabajo:pausa de 1:3 con recuperación pasiva), por lo tanto, proporcionó un estímulo adecuado para inducir la mejora sobre el fitness aeróbico (2), (12), (13), (17). En realidad, durante una serie única de este protocolo de RSA, se alcanzan valores promedio de FC del 93% del máximo con concentraciones de lactato sanguíneo de 14 mmol/L y un nivel de pH sanguíneo de ~7.19 (datos inéditos). Es más, este protocolo de RSA también ofreció mejoras sobre el fitness aeróbico similares al entrenamiento de carrera intervalada. Dado el volumen de entrenamiento inferior requerido por el RSG (~10 minutos y 720 m) comparado al ITG (~18 minutos y 4000 m), los entrenamientos basados en RSA podrían proveer una estrategia eficaz en el tiempo, para inducir adaptaciones aeróbicas, como es indicado por Gibala y cols. (16). Sin embargo, puesto que el VO2máx de inicio de los sujetos de este estudio de Impellizzeri era relativamente bajo comparado a los valores reportados en la literatura (41), es posible que la mejora similar en la potencia aeróbica se relacione al nivel de fitness de pre-entrenamiento bajo de los jugadores involucrados en el estudio. Antes de que sus resultados puedan generalizarse a jugadores de fútbol de élite, estudios futuros deben confirmar los resultados de Impellizzeri con atletas caracterizados por un VO2máx superior.

La Resistencia Específica de Fútbol

Contrariamente a la hipótesis planteada por este estudio, el RSG mostró la mayor mejora en la resistencia específica de fútbol comparado al ITG. Aunque estudios previos han demostrado que el rendimiento en el YYIRT se correlaciona al VO2máx (9), (26), (27), esta relación es moderada. Por lo tanto, es improbable que el bajo nivel de fitness de pre-entrenamiento pudiera explicar este hallazgo. Además, los valores de VO2máx de los dos grupos fueron similares. Una posible explicación de este hallazgo podría relacionarse a los requisitos fisiológicos del YYIRT comparado a los tests incrementales. En realidad, este test de resistencia específica de fútbol exige tanto a los sistemas de energía aeróbicos como anaeróbicos favorablemente (9), (19), mientras el protocolo de test de VO2máx está diseñado principalmente para medir la potencia aeróbica de los sujetos. Ya que el entrenamiento de sprint puede inducir mejoras tanto sobre el metabolismo aeróbico como anaeróbico (8), (11), (30), (34), esto puede explicar la mayor mejora en la resistencia específica de fútbol (de acuerdo al YYIRT). En suma, como el protocolo de entrenamiento de RSA y el YYIRT incluyeron cambios de dirección (es decir, carrera de ida y vuelta), la mejora específica en la capacidad para cambiar la dirección puede haber influido sobre el rendimiento positivamente en el test de resistencia específica de fútbol (28), (47).

Salto y Sprint

El protocolo de entrenamiento de RSA usado en este estudio incluyó sprints de 40 m con cambios de dirección de 180°. Comparado a los sprints en línea recta, los cambios direccionales exigen a los jugadores, aún más, a ejercer niveles altos de fuerza y potencia muscular para desacelerar desde una velocidad de más de 20 km·hs-1 (10) y luego reacelerar al máximo. Por esta razón, se supuso una mayor mejora en las actividades que requieren potencia muscular como saltar y esprintear distancias cortas después del entrenamiento de RSA. Sin embargo, contrariamente a la hipótesis planteada, ningún efecto de los tipos de entrenamiento, y ningún cambio pre- a post-, se encontraron en la altura del salto, potencia o tiempo de sprint de 10 m. Mientras la falta de mejora en la capacidad de sprint y la capacidad de salto para el ITG confirmó los resultados previos en jugadores de fútbol después del entrenamiento de carrera intervalada aeróbica (19). La ausencia de mejoras en la capacidad de sprint y de salto después del entrenamiento basado en RSA, no fue esperada. En realidad, el entrenamiento de sprint se ha reportado para mejorar tanto la capacidad de sprint como la capacidad de salto (11), (31). Sin embargo, estos estudios previos han usado volúmenes mayores de entrenamiento de sprint que el usado en el presente estudio (11), (31). Es más, es posible que la proporción trabajo:pausa usada en este estudio no fue suficiente para mejorar la capacidad de sprint y de salto en los jugadores de fútbol, pero era adecuado para estimular el sistema de energía aeróbico. Los resultados de este estudio de Impellizzeri son similares a los reportados por Dawson y cols. (11), quienes reportaron un aumento en el RSA y en el tiempo de sprint de 40 m, pero no en el rendimiento de sprint de 10 m después de seis semanas de entrenamiento de sprint de alto volumen. Los resultados de este estudio también parecen confirmar los resultados de Young y cols. (47), quienes demostraron que los métodos de entrenamiento de velocidad en línea recta y de agilidad limitó la transferencia a los otros modos de carrera direccionales (47). Dada la importancia de la capacidad para acelerar en el fútbol, un entrenamiento adicional de la fuerza para mejorar la fuerza y la potencia muscular puede requerirse para mejorar la potencia muscular y, de ahí, la capacidad de sprint corto (22), (43), (44).

Capacidad de Sprint Repetido

Consistente con la  hipótesis de Impellizzeri, sólo el RSG mostró mejoras en los tests de RSA. Esta mejora en el tiempo promedio del RSA en el RSG no parece ser mediada por el fitness aeróbico mejorado, ya que ambos grupos mostraron una mejora moderada pero significativa en el VO2máx y en el RCP. Aunque el RSA puede relacionarse parcialmente a la potencia aeróbica (6), (7), la mejora en el tiempo promedio del RSA puede reflejar que el metabolismo anaeróbico mejoró, lo que también es un determinante importante del RSA y puede aumentarse con el entrenamiento de sprint (25). Esta conclusión es sustentada por la disminución observada en el RSAprom concurrente con el RSAdism sin cambios. Esto hace pensar en un aumento en el rendimiento anaeróbico global pero no en la capacidad para recuperarse entre los sprints. En suma, la mejora en el rendimiento del RSA del grupo RSG también puede explicarse por los cambios específicos inducidos por entrenamiento de sprint de ida y vuelta (47).

Conclusiones

Este estudio de Impellizzeri demostró que el entrenamiento de carrera intervalada y el entrenamiento basado en RSA son igualmente eficaces para mejorar el fitness aeróbico de jugadores de fútbol. Es más, ambos programas de entrenamiento usados en este estudio no influyeron negativamente ya sea sobre el rendimiento del sprint en línea recta o sobre el rendimiento de salto. La resistencia específica de fútbol, medida con el YYIRT, mejoró en ambos grupos pero el entrenamiento basado en RSA indujo un mayor aumento. Finalmente, sólo el entrenamiento basado en sprints indujo mejoras en el RSA. Sin embargo, dada la limitada transferencia entre las mejoras en capacidad de sprint caracterizada por los diferentes cambios de dirección, debe investigarse si el uso de los cambios de dirección aparte de 180° (es decir, de 0 a 90°, qué es más típico durante el rendimiento del fútbol) puede inducir efectos más específicos para el rendimiento del fútbol. Si estas diferencias en las adaptaciones al entrenamiento también producirán diferencias en el rendimiento físico durante la competencia real, requiere de más investigación. En adición, dado que varios sistemas fisiológicos están envueltos durante el fútbol, los efectos de combinar diferentes estrategias de preparación, demostrados de ser eficaces en forma aislada, hace necesario realizar nuevos estudios.

 

Referencias

 

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